DEL ORIGEN DE LA DESIGUALDAD Y LA DOMINACIÓN.
III. CAZADORES, CAMPESINOS Y GUERREROS: LAS CULTURAS POSTPALEOLÍTICAS, NEOLÍTICAS Y METALÚRGICAS.
1. El medioambiente y el ser humano durante los últimos diez milenios. El Holoceno: cambios climáticos y ecológicos. Las alteraciones medioambientales y el impacto de la actividad humana.
Los términos Epipaleolítico y Mesolítico sirven para referirse a una misma etapa cronológica pero representan distintas concepciones. Según la Escuela Francesa, las poblaciones epipaleolíticas serían cazadores-recolectores que continuarían con modos de vida similares a los del Paleolítico, en una etapa más cálida (periodo interglaciar) y que recibirían las innovaciones neolíticas desde el exterior; mientras que las mesolíticas serían poblaciones renovadoras en vías de adoptar una economía basada en la agricultura y la ganadería. En el fondo de esta concepción, los epipaleolíticos son considerados como grupos residuales y retardatarios y los mesolíticos como progresivos y dinámicos. La Escuela Británica es partidaria de usar sólo el término Mesolítico, considerando que las diferencias existentes entre los modos de vida de los grupos humanos a partir del Holoceno se debieron a las adaptaciones a medios y condiciones distintas, sustituyendo el concepto evolucionista de progreso por el de adaptación.
Por encima de disquisiciones conceptuales, lo que parece claro es que hace unos 12.000 años se inició un cambio generalizado del clima de la Tierra con el fin de la glaciación Würm y el inicio del Holoceno. En poco tiempo la temperatura media del planeta aumentó unos 6 ºC, y en algunas zonas, casi 10 ºC, lo que produjo notables cambios ecológicos e incluso en la fisonomía de los continentes. Entre el 10.000 y el 5.000 a.C., se produjo un progresivo aumento de las temperaturas hasta alcanzar valores similares a los actuales. Este aumento continuó hasta el 1.000 a.C., alcanzándose unos 2 ºC superiores a la actualidad. Desde este momento se produjo un ligero enfriamiento que en algunas épocas recientes llegó a ser considerable (en el periodo 1550-1850).
Con este incremento de la temperatura, las formas glaciares quedaron reducidas a la Antártida, el Ártico y las cordilleras más elevadas. Se produjo un considerable aumento del nivel del mar (hasta 120 m), lo que modificó la morfología de los continentes. Así, Gran Bretaña se separó de Europa y Escandinavia y liberada del enorme peso del hielo, se elevó convirtiendo por algún tiempo el mar Báltico en un lago. Los bosques de coníferas se desplazaron hacia el norte, al igual que especies como el reno y el buey almizclero, mientras que otras como el mamut y el rinoceronte lanudo se extinguieron.






0 comentarios:
Publicar un comentario